ICONOGRAFÍA
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Mª Jesús Florén
Pintura de ICONOS del siglo XIV al XIX


Después de dejar la docencia como Agregada de Dibujo en el año 1990, tenía interés en investigar a fondo la técnica del temple aplicada a los iconos bizantinos y rusos.
Me atraía su dibujo, la expresividad y la geometría de sus trazos, simplificado en un estudio de planos parecido a la pintura cubista, para la composición de luces en los edificios, volumen en las caras, en los ropajes, teniendo que estar todos los trazos en el sitio preciso, con la intensidad y el color adecuado.
La perspectiva inversa es característica de esta obra, y rompe con todas las normas aplicadas normalmente hasta el momento.
Me esforcé en la forma de representar los iconos, estudiando el dibujo, respetando la simbología, pues tienen unas reglas muy estrictas con respecto al color y su representación que no debe ser alterada.
La preparación de las tablas (soporte de los iconos) requieren unas proporciones concretas en las diferentes capas de imprimación, para conseguir una buena textura en la pintura y fundamentalmente y lo mas difícil, que al pulir el oro quede perfecto.
Después de muchos años de investigaciones, he conseguido esta calidad deseada, aunque siempre hay algún campo nuevo por investigar.
Aparte de los iconos bizantinos y rusos, temas de los códices, del Beato de Liébana y del Apocalipsis Flamenco me atrajeron, por su expresividad, el color puro de los pigmentos y su simbología, y aunque es una obra originalmente realizada en pergamino, la he interpretado con la misma técnica de los iconos.
La inquietud de realizar obras mas complejas me hace elegir tablas del gótico y del Renacimiento para lo que en algún caso he tenido que tallar la madera intentando ajustarme lo más posible al original.
En todas las obras hay una interpretación personal o bien por que he elegido únicamente un fragmento o por la modificación y rectificación del dibujo, pero siempre respetando la simbología del color y los cánones ortodoxos.
Al crear una obra se transfieren una carga de sentimientos en su ejecución, y si al observarla el espectador, siente la emoción de los mismos, es una gran satisfacción personal.
